martes, 24 de abril de 2012

Entre lo viejo y lo nuevo


No comparto la idea de algunos nostálgicos sobre el hecho que, Fórmula 1 era la de antes. Sobre el cierre del campeonato 2011, en Interlagos, el periodista de Fox Sport, Fascini, intentaba inducir al invitado para la jornada clasificatoria del día sábado, Carlos Alberto Reutemann, sobre la cuestión. El ex piloto santafesino evadía con sonrisas y algunos silencios, las afirmaciones del periodista en torno a las virtudes de la pasada fórmula 1 y los vicios de la actual, o lo que equivale a decir comparar peras con manzanas.
Como espectador de fórmula 1, las expectativas de una temporada a otra se acrecientan y ésta en particular, ha comenzado con tantas emociones, que vivir las sesiones de entrenamientos, la clasificación y la carrera, me sabe a poco.
No sabría atribuirle el acierto a quién o qué, pero lo observado en estas cuatro fechas es más que satisfactorio.
Con la vuelta de Iceman Raikkonen a los primeros planos –rápida evolución mediante–, la grata confirmación de Sergio Pérez, la recuperación del Team Williams, la ya lejana promesa de Mercedes AMG hecha realidad, la actitud de Alonso sobrellevando las serias deficiencias de la Scuderia, la madurez de Hamilton –al menos en este inicio de temporada–, la regularidad de Webber y el temple de Sebastian Vettel, son partes de un coctel que promete emociones al por mayor. Y eso que aún falta más invitados a la fiesta. Mclaren, con el auto más estético del parque, debe pulir su funcionamiento principalmente en boxes. Williams, si bien debe progresar, tiene una conformación equilibrada en cuanto a los nombres de sus jóvenes pilotos. Por un lado Bruno Senna, con un futuro incierto por delante, ha superado las expectativas, mientras que Pastor Maldonado está en deuda consigo mismo. Aquel yerro en el Albert Park de Melbourne, debe haber traicionado en algo su confianza y tal vez en este sentido, la ausencia del bondadoso y experimentado Rubinho Barrichelo, es el saldo negativo para el equipo y para el propio Maldonado. Lo demostrado por Paul Di Resta en Bahrein, es una realidad a la espera de continuidad, la que depende de la progresión de su equipo más que su manejo. Por el contrario, el francés Grosjean, debe encontrar el equilibrio entre la vuelta rápida y la carrera, que por lo demostrado –podio mediante– en el último GP, va por  el buen camino.
Me cuesta entender la existencia de HRT en la grilla. Supongo que condimentar la pista con obstáculos móviles (más Karthikeyan que Pedro de la Rosa), es parte de las dificultades de carrera, a la vista de lo sucedido en Sepang a los ya consagrados Jenson Button y Vettel.
Pensar que aún faltan 16 competencias y la recuperación de Ferrari, la consagración definiiva de Checo Pérez, la progresión de Maldonado, la evolución de Sauber y de Kamui, las mejoras de Force India, la sorpresa de STR y por si fuera poco, el zarpazo de Schummi.
Que mejor argumento para dar por tierra a cualquier sospecha, sobre la mayor legitimidad de una época sobre la otra. En definitiva siempre se trató de lo mismo: Carrera de autos, con hombres compitiendo con otros hombres. Por fortuna, y aunque a muchos le resulte aburrido, la tecnología evoluciona y ha permitido que en la competencia no sea de la partida la fatalidad, un logro más que valorable, desde aquella fatídica jornada de Imola de 1994. Y para muestra de ello basta un botón: el accidente de Checo Pérez en Mónaco 2011.
Para los que quedaron atrapados en el pasado, bien vale sacarse el velo del prejuicio, sentarse cómodamente frente a la pantalla de TV y disfrutar de una temporada que amenaza ser de las mejores en 62 años de fórmula 1, por lo dicho y por el solo hecho, que en el intento no hay necesidad de perder vidas.

domingo, 22 de abril de 2012

Domenicale ha dicho que Felipe Massa debiera aprender de su compañero de equipo y no pretender competir contra él. Lo cierto es que cuando tuvo oportunidad de demostrar que podia luchar de igual a igual, un contacto radial le dio a entender que debia cederle el puesto a Alonso. No creo por un instante que la capacidad demostrada por Alonso, requiera de ese tipo de actitudes tan verticales. En definitiva termina cubriendo con un manto de sospecha parte de lo que haga el español. Haber dejado que Felipe luchara con sus propias armas aquella carrera alemana de 2010, hubiera sido el voto de confianza necesario para tener un piloto convalesciente (en terminos psicológicos) a la altura de la circunstancias y no este descuartizamiento al que hoy estamos asistiendo. En definitiva, aquel hecho, perjudicó tanto al español como a la escuderia misma. Y lo digo en función de las sospechas, que con cierto aire de paranoia, opacaron el buen desempeño de Alonso en el GP Malayo, acosado por el consistente y -a mi exclusivo modo de ver- consagrado Sergio Pérez, quién a partir de una comunicación radial le instan a conservar y no arriesgar el segundo puesto. En verdad, si me pusiera en la camisa de Peter Sauber, hubiera ordenado lo mismo, aunque no son del todo infundadas las sospechas sobre una supuesta orden de la casa madre. En fin, no creo que Felipe  Massa tenga las cosas en claro respecto a su papel en la scuderia. Es un hecho su relevo como escudero de Alonso, por como vienen dados los naipes en esta partida desigual, pero a tener en cuenta que en Ferrari hay dos roles bien definidos: el protagonista y el otro. Kubica, (el de 2010 por supuesto) ¿toleraria un papel relegado a ser escudero del español? ¿y el propio Jenson Button?. A no confundirse, a los de Maranello les pesa mas que a Felipe tener que abandonar la Scuderia. ¿Que infeliz quiere un papel tan triste en un equipo de fórmula 1?. Ya a demostrado Alonso que con un coequiper tan fuerte como él, con reglas de juego abiertas, es quién da el paso al costado, prefiriendo ser el rey en un equipo menos competitivo que el principe de uno de realidad superior.
No todo es blanco o negro, hay grises, y en una realidad tan mediatizada ningún mortal resiste a un archivo. Lo que hoy aseveramos, mañana lo desconocemos.
Ojala el tiempo sea bondadoso con Felipe Massa. Tal vez su futuro este en otro team, más humilde pero más cálido, que le permita demostrar porque durante 30 segundos, ostentó el cetro de campeón del mundo de fórmula 1, en aquella primavera de 2008.