Hablar es
gratis…, así lo demuestran los “posteros” de cuanta web haya y en donde permiten
los comentarios, con contenidos que distan mucho de la realidad y con un alto
grado de subjetividad. Personas que seguramente lo más competitivo que hicieron
en cuanto a deporte motor, haya sido sentarse en un autito chocador de algún parque de diversiones. Y quién suscribe no
es la excepción a la regla, salvo que a diferencia de los opinologos, procuro
informarme de buena fuente e intentar ser lo más objetivo que se pueda, a la
luz de los acontecimientos. Los Vettelistas,
Alonsistas, Ferraristas y demás hierbas que proliferan en internet, opinan
al punto de menoscabar la capacidad de pilotos de la talla de Sergio Pérez y
Pastor Maldonado, los cuales muchas veces son despreciados por su origen “sudaca”,
término despectivo que usan los ignorantes
del primer mundo para referirse a las personas de origen latinoamericano.
Realmente es muy repugnante...
Pero los hechos
les terminan dando un revés. Así pasó con Pastor Maldonado superando con un
manejo exultante, al hijo prodigo de España, Fernando Alonso, en su propia
tierra hace quince días atrás. Y me quedan dudas del resultado final del GP
malayo, con un Checo Pérez entonado para dar el gran salto y que dejó escapar
la oportunidad, por propia impericia o por cuestiones políticas…
Este fin de
semana monegasco me ha colmado de satisfacciones por un lado y desconcierto por
el otro. Si de satisfacciones se trata, la vuelta de Felipe Massa al primer plano me resulta altamente gratificante. Si
bien la séptima ubicación de parrilla final a una decima de su compañero, lograda
en la Q3 no es lo esperado, demostró en la previa al gran día, estar a la
altura de sus laureles y hasta superar al propio Alonso, como sucedió con el 1m
14s 911 de la Q2. Y si nos valemos de los dichos de Lewis Hamilton, –quien ha
expresado que si bien algunas veces los autos fueron más que los pilotos, en
Mónaco el factor determinante siempre fue y será el piloto–, el progreso es más
que oportuno y optimista. Lo que haya producido el click en el presente de
Massa poco interesa al público, sin embargo es de esperar que no sea solo un
flash sino un nuevo presente, por su calidad de persona y por su trayectoria. Y
en eso, los opinologos de autitos
chocadores, deben darse cuenta que estar en F1 no es solo cuestión de
dinero. Trascender como Felipe Massa lo ha hecho, pone de manifiesto su
capacidad. Capacidad suya, que le permitió a Kimi Raikkonen ser campeón 2007 en
Interlagos, cuando le cedió la primera posición en el pit stop y se dedicó a
cuidarle las espaldas, al tiempo que Alonso con Mclaren no solo renunciaba a la
corona, sino a la gloria que le garantizaba su continuidad en el team
británico. Insisto además que el presente negativo de Felipe, es
responsabilidad exclusiva de la Scuderia,
quien orden mediante, atentó contra la autoestima del brasileño, al año de
haber sido protagonista de un accidente que por milagro no fue fatal.
Casualmente,
cuando resuenan en los boxes las especulaciones que lo dan a Michael Schumacher
fuera de la F1 para 2013, el Kaiser
clava el uno con un tiempo de 1m 14s 301, en una temporada impredecible y que
termina siendo un buen menú para saciar en algo su permanente apetito de
gloria.
Los
desconciertos vienen de parte del comisariato deportivo, quienes terminan
arruinando la producción de los equipos con sanciones exageradas. Eso priva al
germano salir de la pole por un simple accidente de carrera producido en el GP
español y que lo dejó fuera de competencia
en el insipiente desarrollo de la misma, en donde fue más responsable
Bruno Senna que Michael. Caso parecido al de Pastor Maldonado, quién en las
libres de hoy, comete un yerro al superar a Checo Pérez toque mediante, que le
vale una sanción que lo retrasa diez puestos en la grilla. Mónaco es un
circuito muy exigente, en donde el tráfico juega un papel determinante, por lo
tanto los comisarios deben ser más contemplativos, más aun cuando el incidente
aconteció en las pruebas libres.
El team Sauber
responsabilizó en parte del defecto en la dirección del auto de Checo Pérez al
toque de Pastor, por lo tanto me pregunto que si en verdad esa es la causa,
¿que hicieron los ingenieros que no revisaron y reemplazaron las piezas
defectuosas, antes de mandar al piloto mexicano a la clasificación, siendo que
disponían de 120 minutos? Lo cierto es que Pérez saldrá último y Pastor
decimonoveno, una verdadera pena y una posible remontada de novela, si
confiamos en la pericia de ambos.
Mañana será el día D para muchos. Para Romain Grosjean con la posibilidad de
encumbrar a Lotus y así mismo, para Lewis
Hamilton de cristalizar las insinuaciones que en los GP anteriores con
poles mediante no pudo, para Schumy
de resurgir entre la cenizas y para Felipe
Massa de decir: “…he vuelto de la
muerte y seguiré más vivo que nunca…”