La temporada comenzó. Retomó en
donde quedó, allá por el 25 de noviembre de 2012 en Interlagos, renovando el crédito de otro año intenso e
impredecible. La pelea rueda a rueda del año anterior, se vislumbra será el
condimento esencial de este, gracias a la continuidad reglamentaria y a los
neumáticos Pirelli.
Si bien las pruebas del invierno
europeo trazaron algunas pinceladas, estas no llegaron a ser del todo reales
como lo visto en el arranque de temporada.
Lo hecho por Lotus de la mano de Kimi
Raikkonen en Melbourne, la
primera cita del 2013, no es casualidad. Mejorando el E20, este repaso goza de buen equilibrio y el trato al caucho es
superior al logrado por sus rivales. Red
Bull no lo ha encontrado y presiona a la factoría italiana para que a
partir de Shangai mejore el
compuesto. Ferrari, sin embargo, sin
lograr la performance del team británico, tiene una mejor perspectiva, más aún
cuando se lo compara con el inicio de la pasada temporada. Lo de McLaren es arena de otro costal.
A partir del resultado de Australia, Lotus es la referencia. Con solo un auto en la Q3, a causa de la
lluvia que perjudicó el rendimiento a Grosjean,
Kimi colocó el Lotus Nº 8, en la séptima posición de salida. Ni el más optimista,
luego del dominio del RB9 de Sebastian
Vettel, presumía un resultado tan contundente de Iceman. La estrategia, sin ser Lotus
quién tenga la mayor efectividad en boxes, fue determinante. Entre las bondades
del E21, la sensibilidad innata de Raikkonen,
lograron una ventaja respetable en virtud de las dos paradas por cambio de
caucho en lugar de las tres de sus rivales directos.
El panorama de Ferrari es alentador. Habían demostrado
recuperación a mediados de 2012, pero la franca evolución la tienen como
equipo. Felipe Massa mantiene el
nivel de finales de la temporada pasada, inclusive siendo más rápido que Fernando Alonso desde las pruebas libres
hasta la vuelta final del la Q3, donde lo supero por escasas 3 milésimas. Lo
del brasilero no es poca cosa, tal vez desde la vuelta del accidente, sea este
presente, la recuperación definitiva y esperada de un piloto, al que la opinión
pública, le ha faltado el respeto. Se lo ve más cómodo y hasta digiriendo
mejor, los malos tragos que le sirve su ingeniero Rob Smedley con decisiones más conservadoras. Lo de Alonso ya se sabe. Mantiene vivo el
fuego sagrado y las expectativas de un mejor desempeño, augurando una lucha
milésima a milésima con sus adversarios.
Distinta es la realidad de McLaren. La decisión de un concepto
nuevo para el auto 2013, es una apuesta superadora pero que implica redoblar
esfuerzos. Button y Pérez, se vieron perjudicados por la
estrategia de calzar slick con piso aún mojado, aunque fue el mexicano quien se
llevo la peor parte. En carrera poco pudieron hacer. Apenas le dio a Checo Pérez la oportunidad de pelear el
decimo lugar con Grosjean sin éxito
alguno. Poco para una escudería que sabe de glorias y que tiene los recursos.
Por eso mismo habrá que esperarlos y tal vez se transformen en imbatibles en un
futuro no muy lejano.
Quien aparece ocupando el lugar
dejado por McLaren es Mercedes Benz. Con espíritu renovado gracias
a los servicios de Lewis Hamilton a refrescado
no solo a los técnicos del equipo, sino a su co-equiper Nico Rosberg, que ha tomado el guante y se lo ve motivado,
redoblando la apuesta del británico. Todavía al W04 se lo ve verde, pero consistente
en los tiempos parciales. Cuando traduzcan la efectividad a la duración de
carrera, serán de temer.
El convidado de piedra es el Sahara Force India. Otro de los equipos
motorizados por los germanos y quién le ganó la partida a los suizos de Sauber. El desempeño de Adrian Sutil, deja en evidencia el
potencial del equipo indio y la capacidad del germano-uruguayo, quién luego de
unas forzadas vacaciones, regresó con todo el ímpetu y superando claramente al
escocés Paul Di Resta.
La falla en la bomba de
combustible del Sauber Nº 11, habla a
las claras de las diferencias que ha marcado Checo Pérez entre un equipo top y uno de segunda línea. Monisha Kaltenborn tendrá varias noches
de insomnio hasta poner los monoplazas lo suficientemente competitivos. Hasta
el momento la apuesta por Esteban
Gutiérrez es producto de relaciones comerciales más que estrategia
deportiva. El piloto mexicano está abocado a familiarizarse con la categoría,
los neumáticos y el auto. Cauto, sin grandes gestos, cumplió largando decimo
octavo y llegando cinco puestos por delante. Sin embargo, vale recordar la
actuación del argentino Gastón Mazzacane
en Prost, quien fue cuestionado por
demasiado conservador, indicando que la línea de evaluación es muy fina.
Sepang, ¿otra historia?
El circuito malayo nos ha
acostumbrado a ver espectáculos distintos e impredecibles, virtud de las
condiciones climáticas imperantes, que lo hacen un trazado muy exigente.
A kimi se lo vio incomodo todo el fin de semana. Con una ida de
trompa evidente a la salida de la curva 2, no había forma de embocar al E21 en
el circuito. El 10º puesto de salida, es producto de la condición de pista
húmeda, que alteró las condiciones de piso promediando la Q2, pero es evidente
que no pudieron encontrar el ritmo y la puesta a punto. Otra vez el compañero
francés es perjudicado por la lluvia al no permitirle hacer un tiempo decente
con piso seco, lo que resultó imposible con condición húmeda, y que el resto de
los top teen lograron. Tal vez Sepang
no sea el termómetro adecuado para confirmar las virtudes del E21 y habrá que
esperar los próximos dos GP para ver el potencial real.
Por lo pronto Red Bull cristalizó el dominio mostrado
en Melbourne y en los entrenamientos
malayos, con pole y el primer uno-dos del 2013 –más allá de las polémicas–
virtud al trabajo en long run y a la temprana salida de escena de Alonso.
Lo que no aprendió Ferrari, es a no tomar riesgos
innecesarios. Ya en Montreal 2012,
erraron la estrategia y mantuvieron en pista al español con neumáticos
degradados terminando en quinta colocación, cuando lo podrían haber hecho en
segunda colocación si entraban por recambio, tal cual lo hizo el ganador
(Hamilton), que traducido a puntos hubieran
sido 8 puntos más y el virtual campeonato, si consideramos los tres puntos de
diferencia finales que lo separaron de Vettel.
Domenicalli justifica ampliamente la
decisión tomada, pero hubiera sido prudente el ingreso a boxes cuando aún
restaban 55 vueltas al circuito y no había nada dicho. Felipe Massa demostró nuevamente su nivel en alza, aunque el lastre
pasa por su ingeniero. Prematuro cambio de neumáticos por slick y devuelto en
medio del tráfico. Por lo visto en el último stint, bien podría haber luchado
por el podio, tirando por la borda el buen desempeño en la previa y una
oportunidad de un resultado inmejorable, al estar el piloto español fuera de
carrera.
Hamilton tiene suficiente confianza a tal punto que considera al
equipo germano como el segundo de la grilla. Aún le falta consistencia, pero
están más cerca. Hasta en algún punto fueron más rápidos que Red Bull.
Una lástima lo de Sahara Force India. Incómodos con piso
húmedo, eran candidatos a dar la sorpresa con piso seco, pero las tuercas centrales
de las ruedas, les dieron más de un dolor de cabeza. El trabajo de Sutil ha vuelto a ser superior al del
escocés.
Por su parte Niko Hulkemberg, cosechó los primeros puntos para Sauber, no sin antes que celebrar,
quejarse del rendimiento y poniendo en sobre aviso a su equipo, del trabajo que
aún falta. Gutiérrez volvió a cumplir
sin sobresalir demasiado, culminando decimosegundo, un escalón más arriba que
en Melbourne, indicando evolución.
McLaren mejoró. No mucho, pero dado el corto plazo de una carrera a
otra mostraron evolución, siendo una buena señal, después de haberse escuchado
versiones de la inminente vuelta al modelo del año pasado. Pérez cosecho los primeros puntos en su nueva casa y Button, víctima de un mal desempeño de
uno de sus mecánicos, veía como se iba por el excusado la estrategia y el
esfuerzo que lo tenían como protagonista detrás de los Mercedes.
Sepang resulta extraño por lo que deja. Más polémicas que tendencias,
pero bienvenido sea.
Shangai tendrá la responsabilidad de mostrarnos el verdadero
potencial de Lotus, la expectante
posición de Ferrari y la recuperación
definitiva de Massa, tal vez la
repetición de gloria de Mercedes, la
sorpresa grata de Sutil, el despertar
de McLaren, el sueño de Kaltenborn… pero las expectativas harán
foco sobre Red Bull. Los sucesos de Malasia bien podrían debilitarlos o
fortalecerlos. Lo cierto es que el tiempo de Mark Webber en el team austriaco está terminado. El solo es
responsable del campeonato 2010 perdido y de estar a la sombra del germano. No
puedo evitar especular con la idea de un 2014 con la formación Vettel-Massa en team de Milton Keynes. ¿El argumento? El
liderazgo de Sebastian es suficiente
para pedir un compañero a la medida de sus pretensiones y Massa entra en el calibre. No será lo mismo que en Ferrari para el brasilero, ya que por
filosofía de los mandamases del toro rojo
tendrá la chance de demostrar ser más rápido que Vettel si está en condiciones. Es una corazonada, la misma en la
que vi a Checo Pérez al mando de un McLaren. Pero para eso falta mucho. China es la próxima parada…
