viernes, 29 de marzo de 2013

Promesas del Pasado



La temporada comenzó. Retomó en donde quedó, allá por el 25 de noviembre de 2012 en Interlagos, renovando el crédito de otro año intenso e impredecible. La pelea rueda a rueda del año anterior, se vislumbra será el condimento esencial de este, gracias a la continuidad reglamentaria y a los neumáticos Pirelli.
Si bien las pruebas del invierno europeo trazaron algunas pinceladas, estas no llegaron a ser del todo reales como lo visto en el arranque de temporada.
Lo hecho por Lotus de la mano de Kimi Raikkonen en Melbourne, la primera cita del 2013, no es casualidad. Mejorando el E20, este repaso goza de buen equilibrio y el trato al caucho es superior al logrado por sus rivales. Red Bull no lo ha encontrado y presiona a la factoría italiana para que a partir de Shangai mejore el compuesto. Ferrari, sin embargo, sin lograr la performance del team británico, tiene una mejor perspectiva, más aún cuando se lo compara con el inicio de la pasada temporada. Lo de McLaren es arena de otro costal.
A partir del resultado de Australia, Lotus es la referencia. Con solo un auto en la Q3, a causa de la lluvia que perjudicó el rendimiento a Grosjean, Kimi colocó el Lotus Nº 8, en la séptima posición de salida. Ni el más optimista, luego del dominio del RB9 de Sebastian Vettel, presumía un resultado tan contundente de Iceman. La estrategia, sin ser Lotus quién tenga la mayor efectividad en boxes, fue determinante. Entre las bondades del E21, la sensibilidad innata de Raikkonen, lograron una ventaja respetable en virtud de las dos paradas por cambio de caucho en lugar de las tres de sus rivales directos.
El panorama de Ferrari es alentador. Habían demostrado recuperación a mediados de 2012, pero la franca evolución la tienen como equipo. Felipe Massa mantiene el nivel de finales de la temporada pasada, inclusive siendo más rápido que Fernando Alonso desde las pruebas libres hasta la vuelta final del la Q3, donde lo supero por escasas 3 milésimas. Lo del brasilero no es poca cosa, tal vez desde la vuelta del accidente, sea este presente, la recuperación definitiva y esperada de un piloto, al que la opinión pública, le ha faltado el respeto. Se lo ve más cómodo y hasta digiriendo mejor, los malos tragos que le sirve su ingeniero Rob Smedley con decisiones más conservadoras. Lo de Alonso ya se sabe. Mantiene vivo el fuego sagrado y las expectativas de un mejor desempeño, augurando una lucha milésima a milésima con sus adversarios.
Distinta es la realidad de McLaren. La decisión de un concepto nuevo para el auto 2013, es una apuesta superadora pero que implica redoblar esfuerzos. Button y Pérez, se vieron perjudicados por la estrategia de calzar slick con piso aún mojado, aunque fue el mexicano quien se llevo la peor parte. En carrera poco pudieron hacer. Apenas le dio a Checo Pérez la oportunidad de pelear el decimo lugar con Grosjean sin éxito alguno. Poco para una escudería que sabe de glorias y que tiene los recursos. Por eso mismo habrá que esperarlos y tal vez se transformen en imbatibles en un futuro no muy lejano.
Quien aparece ocupando el lugar dejado por McLaren es Mercedes Benz. Con espíritu renovado gracias a los servicios de Lewis Hamilton a refrescado no solo a los técnicos del equipo, sino a su co-equiper Nico Rosberg, que ha tomado el guante y se lo ve motivado, redoblando la apuesta del británico. Todavía al W04 se lo ve verde, pero consistente en los tiempos parciales. Cuando traduzcan la efectividad a la duración de carrera, serán de temer.
El convidado de piedra es el Sahara Force India. Otro de los equipos motorizados por los germanos y quién le ganó la partida a los suizos de Sauber. El desempeño de Adrian Sutil, deja en evidencia el potencial del equipo indio y la capacidad del germano-uruguayo, quién luego de unas forzadas vacaciones, regresó con todo el ímpetu y superando claramente al escocés Paul Di Resta.
La falla en la bomba de combustible del Sauber Nº 11, habla a las claras de las diferencias que ha marcado Checo Pérez entre un equipo top y uno de segunda línea. Monisha Kaltenborn tendrá varias noches de insomnio hasta poner los monoplazas lo suficientemente competitivos. Hasta el momento la apuesta por Esteban Gutiérrez es producto de relaciones comerciales más que estrategia deportiva. El piloto mexicano está abocado a familiarizarse con la categoría, los neumáticos y el auto. Cauto, sin grandes gestos, cumplió largando decimo octavo y llegando cinco puestos por delante. Sin embargo, vale recordar la actuación del argentino Gastón Mazzacane en Prost, quien fue cuestionado por demasiado conservador, indicando que la línea de evaluación es muy fina.

Sepang, ¿otra historia?

El circuito malayo nos ha acostumbrado a ver espectáculos distintos e impredecibles, virtud de las condiciones climáticas imperantes, que lo hacen un trazado muy exigente.
A kimi se lo vio incomodo todo el fin de semana. Con una ida de trompa evidente a la salida de la curva 2, no había forma de embocar al E21 en el circuito. El 10º puesto de salida, es producto de la condición de pista húmeda, que alteró las condiciones de piso promediando la Q2, pero es evidente que no pudieron encontrar el ritmo y la puesta a punto. Otra vez el compañero francés es perjudicado por la lluvia al no permitirle hacer un tiempo decente con piso seco, lo que resultó imposible con condición húmeda, y que el resto de los top teen lograron. Tal vez Sepang no sea el termómetro adecuado para confirmar las virtudes del E21 y habrá que esperar los próximos dos GP para ver el potencial real.
Por lo pronto Red Bull cristalizó el dominio mostrado en Melbourne y en los entrenamientos malayos, con pole y el primer uno-dos del 2013 –más allá de las polémicas– virtud al trabajo en long run y a la temprana salida de escena de Alonso.
Lo que no aprendió Ferrari, es a no tomar riesgos innecesarios. Ya en Montreal 2012, erraron la estrategia y mantuvieron en pista al español con neumáticos degradados terminando en quinta colocación, cuando lo podrían haber hecho en segunda colocación si entraban por recambio, tal cual lo hizo el ganador (Hamilton),  que traducido a puntos hubieran sido 8 puntos más y el virtual campeonato, si consideramos los tres puntos de diferencia finales que lo separaron de Vettel. Domenicalli justifica ampliamente la decisión tomada, pero hubiera sido prudente el ingreso a boxes cuando aún restaban 55 vueltas al circuito y no había nada dicho. Felipe Massa demostró nuevamente su nivel en alza, aunque el lastre pasa por su ingeniero. Prematuro cambio de neumáticos por slick y devuelto en medio del tráfico. Por lo visto en el último stint, bien podría haber luchado por el podio, tirando por la borda el buen desempeño en la previa y una oportunidad de un resultado inmejorable, al estar el piloto español fuera de carrera.
Hamilton tiene suficiente confianza a tal punto que considera al equipo germano como el segundo de la grilla. Aún le falta consistencia, pero están más cerca. Hasta en algún punto fueron más rápidos que Red Bull.
Una lástima lo de Sahara Force India. Incómodos con piso húmedo, eran candidatos a dar la sorpresa con piso seco, pero las tuercas centrales de las ruedas, les dieron más de un dolor de cabeza. El trabajo de Sutil ha vuelto a ser superior al del escocés.
Por su parte Niko Hulkemberg, cosechó los primeros puntos para Sauber, no sin antes que celebrar, quejarse del rendimiento y poniendo en sobre aviso a su equipo, del trabajo que aún falta. Gutiérrez volvió a cumplir sin sobresalir demasiado, culminando decimosegundo, un escalón más arriba que en Melbourne, indicando evolución.
McLaren mejoró. No mucho, pero dado el corto plazo de una carrera a otra mostraron evolución, siendo una buena señal, después de haberse escuchado versiones de la inminente vuelta al modelo del año pasado. Pérez cosecho los primeros puntos en su nueva casa y Button, víctima de un mal desempeño de uno de sus mecánicos, veía como se iba por el excusado la estrategia y el esfuerzo que lo tenían como protagonista detrás de los Mercedes.
Sepang resulta extraño por lo que deja. Más polémicas que tendencias, pero bienvenido sea.
Shangai tendrá la responsabilidad de mostrarnos el verdadero potencial de Lotus, la expectante posición de Ferrari y la recuperación definitiva de Massa, tal vez la repetición de gloria de Mercedes, la sorpresa grata de Sutil, el despertar de McLaren, el sueño de Kaltenborn… pero las expectativas harán foco sobre Red Bull. Los sucesos de Malasia bien podrían debilitarlos o fortalecerlos. Lo cierto es que el tiempo de Mark Webber en el team austriaco está terminado. El solo es responsable del campeonato 2010 perdido y de estar a la sombra del germano. No puedo evitar especular con la idea de un 2014 con la formación Vettel-Massa en team de Milton Keynes. ¿El argumento? El liderazgo de Sebastian es suficiente para pedir un compañero a la medida de sus pretensiones y Massa entra en el calibre. No será lo mismo que en Ferrari para el brasilero, ya que por filosofía de los mandamases del toro rojo tendrá la chance de demostrar ser más rápido que Vettel si está en condiciones. Es una corazonada, la misma en la que vi a Checo Pérez al mando de un McLaren. Pero para eso falta mucho. China es la próxima parada…

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