martes, 24 de julio de 2012

La mitad del vaso lleno…


Para Ferrari la temporada no había comenzado de la mejor forma. La apuesta aerodinamista de Pat Fray, se derrumbaba como casa de naipes, en las pruebas de Barcelona, previo al inicio de calendario.
Las críticas en Maranello fueron exageradas, pero a luz de las pretensiones de una temporada decorosa, acorde a los laureles de la Scuderia, el escenario no era el que, precisamente, habían soñado. Lejos de la performance de McLaren, la desorientación de Red Bull, matizó la realidad de la casa italiana. Para cuando todo estaba perdido, el primer tramo de cuatro competencias fuera de Europa, le daba en bandeja una victoria –que usando términos futbolísticos– fue de otro partido. Sin dudas las condiciones de piso mojado, han favorecido al español en situaciones adversas. Victoria en Malasia, pole consecutiva en Silverstone y Hockenheim, con piso mojado. A la buena tarea de Fernando Alonso, sin dudas hay que sumarle el pobre desempeño de McLaren en esta etapa del campeonato, que no fue capaz de darle un arma con la cual Jenson Button y Lewis Hamilton puedan defenderse. Y señalo esto, porque sin duda alguna, son los dos pilotos que mejor desempeño tienen en piso mojado. Claro que ello, de ninguna manera, pretende restarle meritos a lo demostrado por Fernando.
En anteriores editoriales, he afirmado que coincidiendo con las declaraciones de Helmut Marko, las sorpresas habían terminado, especulando con el hecho de que McLaren sería el equipo que repetiría victorias junto a Red Bull, dejando en tercer plano a Ferrari, quién bajo determinadas circunstancias y de la mano del español, podría sumarse al lote. Debo reconocer mi yerro de apreciación, aunque vale la pena justificarse con las declaraciones de Martin Whitmarsh, quien ha sostenido que en esta temporada es difícil aventurar algo. 
Hay un hecho que motiva a reflexionar, y tiene como protagonista la evolución de la F2012. En una fórmula uno que no admite errores, –porque no existe el modo de recuperar terreno perdido al haberse eliminado las pruebas privadas–, es llamativa la evolución. Sabido es que la conducción de Alonso no admite discusión, sin embargo en la temporada 2011, a igual calidad de piloto, solo pudo hacerse del GP Británico, gracias a un error de pit stop de RBR. En esta temporada, con peor inicio que en la pasada, se ha hecho de tres victorias y el tope del campeonato de pilotos con 34 puntos de ventaja en lo que va de su desarrollo. Si bien se ha dado un cocktail de desaciertos de sus rivales, conducción eximia de Alonso y fiabilidad de la F2012, llama la atención que equipos como McLaren y Red Bull no hayan seguido el mismo camino. Principalmente McLaren, quién dominó el primer cuarto de temporada, no tiene una respuesta a la altura de su historia, considerando más que nada, el valor que siempre le han dado a la aerodinamia, los recursos con los que cuenta  y el potencial de sus pilotos. Por otro lado, el novísimo RBR, ha demostrado tener constituido un equipo de primer nivel y con muy corta historia aunque muy exitosa, gracias a la combinación de sus hombres. Habiendo iniciado irregularmente su derrotero hasta alcanzar la mitad de temporada, estuvieron un paso adelante respecto al team de Maranello.
En función de lo expuesto, atribuirle los resultados a la suerte o a la conducción del piloto estrella español o a la ineficacia de sus rivales, es incurrir en un desmérito de la capacidad de reacción de Ferrari, pero a su vez, con un reglamento que no permite desarrollar pruebas más allá de los días viernes –lo que termina siendo igual para todos–, deja dudas sobre como alcanzaron a mejorar el rendimiento.
Por lo visto en el GP de Alemania, ya no penalizan con los neumáticos cuando se diseña una buena estrategia, y además –dada la capacidad de Alonso–, regulan el ritmo de carrera a su antojo, haciéndolo inalcanzables aún para un Lewis Hamilton que procurando limpiar su honor, no pudo recuperar la vuelta perdida a manos de Fernando. Lo dijo Sebastian, en cuanto a luchar por la victoria, que no se pudo hacer más nada.
¿El Hungaroring será una nueva conquista de Alonso? Lo sabremos en pocos días, aunque algo es seguro: quién tenga apetencias de victoria debe hacerlo desde el viernes mismo. Caso contrario Ferrari y Alonso, en un circuito que no permite sorpasos, volverán a dar cátedra.               

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