domingo, 16 de septiembre de 2012

Homenaje a dos grandes: Sid Watkins & Ayrton Senna




HACE 20 AÑOS, AYRTON SENNA SALVABA LA VIDA DE UN COLEGA AL SOCORRERLO EN EL CIRCUITO DE SPA-FRANCORCHAMPS.

El brasileño para en la pista para ayudar a Érik Comás, quién lamenta no haberlo retribuido en Imola ’94. A pesar de lo inusitado, especialistas aprueban la actitud de Senna.

Por Felipe Siqueira Rio de Janeiro – globoesporte.com

En aquel fatídico 1º de mayo de 1994, cuando Ayrton Senna era atendido por el equipo médico en la maldita curva “Tamburello” en el circuito de Imola, un auto rojo desobedeciendo las bandera rojas, salió de boxes y paró cerca del lugar del accidente que dejó sin vida al brasilero. Era el piloto Érik Comás a bordo de su Larrouse-Lamborghini. El se aproximó al helicóptero y a dos comisarios de pista, observó al tricampeón gravemente herido y quedo tan impresionado con la escena que no continuó la carrera y a fin de año abandonó definitivamente la Fórmula 1.
El gran choque emocional de Comás tiene explicación. El tenia una relación especial con Ayrton Senna. Dos años antes, ambos vivieron papeles inversos. A 20 años, en una jornada de entrenamientos de día viernes, en Spa-Francorchamps sede del gran premio de Bélgica, el francés pegó fuertemente con su Ligier en la curva de Blanchimont y quedó atravesado en medio de la pista.
Al ver al colega accidentado, Senna inmediatamente paró metros después y literalmente salió corriendo para asistirlo. Al percibir que el piloto estaba inconsciente con el pie apretando el acelerador, paró el motor para evitar una posible explosión. En la secuencia, también aseguró la cabeza en una posición confortable, confirmó que el piloto respiraba normalmente, hasta que llegara la asistencia médica. Años después, en un testimonio emocionado a la TV francesa, Érik Comás quebró el silencio sobre el tema y agradecido por la actitud de Ayrton, dice que salvó la vida gracias a él.     
-Vi el video, pero no recuero nada. Es como si mi memoria hubiese apagado instantes antes del impacto. El neumático delantero derecho fue alcanzado por mi cabeza, dejándome inconsciente. Aún en esas condiciones continué acelerando. Ayrton pasó con su auto y escuchó el sonido del motor acelerado. Paró y corrió en mi dirección cuando aún había tráfico en pista. Por las banderas amarillas transitaban a velocidad reducida, pero era tráfico igual. Él me sacó del cockpit. En aquel momento existía un riego real muy grande de explosión e incendio. Como consecuencia del golpe, había algunas fugas de fluido y ninguno puede imaginar lo que hubiera acontecido. Ayrton salvó mi vida-, contó el piloto de 28 años, quien, después de dejar la Fórmula 1, continuó en Turismo, con victorias en Japón y también con participaciones en la tradicional 24 hs de Le Mans, en Francia.      
Dino Altmann, Director Médico del GP de Brasil desde 1990, destaca que a pesar de lo inusitado, la actitud de Senna fue acertada. El recuerda que el brasilero conocía bien los procedimientos de primeros auxilios, adquiridos en conversaciones con Sid Watkins, delegado del equipo médico y de seguridad de la F-1 durante 26 años, de quién era muy amigo.
-Desde el accidente de Martin Donnelly, en 1990, Ayrton mostraba una creciente preocupación en la seguridad. En el momento, el estaba cerca del lugar y del rescate. Senna tenía mucha proximidad a Sid Watkins. Ellos eran buenos amigos, tanto que iban a pescar juntos en Brasil. Y en la pesca se habla mucho ¿verdad? Él siempre preguntaba lo que podía hacer para ayudar en la asistencia. No estaba allí de curioso sin saber qué hacer. El sabía exactamente que hacer –destaca Dino–, recordando el golpe de Donelly que terminó con el entrenamiento de Jeréz, en España. El auto del británico se partió en dos y el piloto quedo en la pista atado al asiento.   

Sid Watkins: “Excelente alumno”
Años después de la muerte de Ayrton Senna, en una entrevista al renombrado periódista británico Nigel Roebuck, Dr. Sid Watkins elogió la actitud del brasilero, a quién calificó de “excelente alumno”.
-En el accidente de Donnelly, Ayrton observaba lo que hacía por encima de mis hombros. Yo no sabía que él estaba ahí. Al día siguiente, me dice: “Vi lo que hizo. ¿Porque hizo eso, porque aquello? Después, el llegó al accidente de Érik Comás antes que ninguno. Cuando llegué al lugar del accidente, Senna estaba arrodillado sosteniendo correctamente la cabeza de Érik. Cuando salimos, él me dijo: “Era para saber que él estaba respirando. Pedí a los comisarios que lo sostuvieran por el casco, para examinarlo”. El era un excelente alumno. Vi que todo lo que hablé, quedó en su cabeza por siempre.      
El Director de la prueba de Brasil durante 18 años, Mihaly Hidasy, recuerda que por las reglas de la categoría, parar el auto en medio de la pista sería una actitud pasible de sanción. En tanto el húngaro naturalizado brasilero, valora lo especial de la ocasión, puesto que había una vida en juego.  
-Existe un reglamento, el cual establece que no se puede parar en la pista sin motivos, implicando una sanción. Pero se trataba de un accidente, de una vida. Es un asunto delicado, difícil determinar qué es lo correcto e incorrecto. En general no es aconsejable detenerse en la pista. Es imprudente al no mediar problema técnico, pero el motivo era bueno, era para salvar una vida. Fue un gesto de grandeza –dice Mihaly– quién tuvo el privilegio de bajarle la bandera en las dos victorias de Ayrton Senna en Interlagos 1991 y 1993.
Mihaly también resalta que en el circuito de Spa-Francorchamps es uno de los más extensos de la Fórmula 1, y que aún más en aquella época, cuando los procedimientos de asistencia médica eran menos efectivos, la atención a Érik podría haber demorado en llegar con consecuencias fatales.
-Bélgica es un circuito muy largo. Creo que él era consciente que tal vez no hubiese móviles de rescate cerca y la llegada podría demorarse. En aquella época, hace 20 años, los sistemas de rescate no eran tan eficientes como ahora.   
El comentarista de automovilismo deportivo de Sport TV, Lito Cavalcanti, destaca que la preocupación de Senna por la seguridad contrastaba con el estilo de conducción agresivo del piloto, pero elogia la iniciativa del tricampeón.
-Esa actitud mostraba la preocupación que Senna tenía con la seguridad en las pistas. Pilotando, Senna siempre se ponía en situación de “no voy a quitar el pié si se quiere golpear la gente”, más aún con una carrera consagrada, comenzó a tener más actitudes que demostraban esa preocupación. Llegaba al punto de cierta incon-gruencia. En este caso no fue una actitud prudente, porque venían autos detrás, pero fue correcta. El riesgo era reducido, porque había banderas amarillas antes del sector. El salvo realmente la vida de Érik Comás. Fue lo que sucedió.

Érik Comás: “El salvo mi vida, pero yo llegué muy tarde”
La actitud de Senna hizo que Érik Comás tuviera mucha admiración por el brasilero. Dos años después del traumático episodio en Spa, quiso el destino que los dos se reencontrasen en papeles inversos. En el mismo testimonio a la TV francesa, el piloto contó que en 1994, en Imola, intentó retribuir, pero fue demasiado tarde, no había más nada que él pudiera hacer.
- Cuando pasé la curva de Tamburello, los helicópteros de la asistencia médica, las ambulancias, el auto de Ayrton, todos estaban allá. Vi que ya estaba colocado en una camilla, entonces paré. Una parálisis se adueño de mí, porque estaba cerca del hombre que dos años antes había salvado mi vida y  no podía hacer nada para ayudarlo. Eso fue horrible. Fui el último piloto en verlo. Fue difícil asumir que tuve la honra de hacer la última visita antes de dejarnos definitivamente. Para mí, fue el fin del libro de la Fórmula 1.


Traducido por Eduardo Artoni

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